proposito vital

Una vez que tu propósito de vida aparece, puedes ignorarlo, puedes seguirlo o puedes postergarlo, pero ya la convicción de que es lo que tienes que hacer no desaparece nunca.

Incluso si decides ignorarlo, se quedará para siempre ahí.

Por supuesto, en muchos casos aparece más de un propósito vital.

No lo(s) ignores. Ya no tienes más opciones. Desde ese momento, todo aquello que no sirva a ese/esos propósito(s), solo será -y lo sabrás si eres sincero/a contigo- distracción y aplazamiento. A menudo, por desgracia, aplazamiento permanente…

¡No lo permitas! Cueste lo que cueste, nada valdrá tanto la pena.